27.12.20

LA LLAMADA DEL POETA

En día de aire por  "La Moraña"

“Con sabor a Tierra y Navidad”, así queda indicado debajo de su último poemario “Veinte años de poemas”

Caminaba Octubre del 2020, año complicado: aislamientos, distancias, comunicaciones rotas, espacios vacios, ausencias de diálogos libres de temores y recelos; sin embargo, recibo una llamada de Segundo con voz completa de entusiasmo y energía, saluda y como un disparo: quiero regalaros un ejemplar de mi último trabajo, puedes darme una dirección postal. No he podido hacer la presentación públicamente prevista y he decidido entregar esta obra por otros medios.

- Es una alegría saber de ti, es estupendo que sigas escribiendo con tanta ilusión, pero no te daré la dirección, pasaré por Arévalo personalmente a saludarte y a recoger ese poemario, con todas las precauciones pero sin distancia social.

- Estupendo, cuando puedas venir me avisas.

Vísperas del día de la Constitución, dispongo de un rato para viajar hasta Arévalo y saludar a Segundo, le llamé para avisarle y quedamos a media mañana. 

Ya le veo, me espera junto al Tostón de Oro, punto de encuentro acordado, forrado de prendas de abrigo y una boina a la antigua usanza, vestimenta justificada por una mañana fría y con viento de guarnición. Primer saludo y notorio que se encuentran dos temperamentos, él tranquilo y sin prisa, yo con deseos de conocer su obra decorativa y volver a Martín Muñoz de las Posadas para atender la visita de un maestro restaurador para el órgano musical del coro de la iglesia parroquial. Insistía en que tomáramos café, yo reiteraba mi poco tiempo y que estaba interesado en visitar esas pinturas murales que tanto nos habla de ellas, cada vez que nos acompaña en nuestros encuentros con la poesía y la música en el entorno del puente El Naranjo, allá por el paraje de La Irvienza en las riberas del río Voltoya.

Me dirige y salimos de Arévalo por la carretera dirección Madrigal de las Altas Torres, ¡que nombre!, todo historia. En pocos minutos  llegamos a su rincón del arte, entre naves a camino de pequeños talleres o espacios agrícolas, nos reciben los ladridos de un mastín, a mi me inquietan a él no, dice que si no le muestras temor y no huyes no hace nada. Pasamos al interior del espacio cercado de paredes de ladrillo revocadas de cemento, mostrando más de una veintena de pinturas murales, Segundo se apresura a informarme que están hechas con pinturas industriales y que son planas, sin ninguna perspectiva; sin embargo, llenas de contenido y referencias a los poetas, escritores y artistas que le han inspirado, los entornos de Arévalo y mención de sus personajes. No faltan las referencias a las clases sociales y las reivindicaciones de las más desfavorecidas, también recoge, como una de sus pasiones, las escenas de caza con todos los personajes protagonistas.

Segundo muestra sus intenciones en el primer mural:

“A la sombra de estos centenarios pinos

y la estela de estos dos grandes de las letras.

Un mudejarillo de Jesús Villaverde se enfrasca en la lectura,

y otro del que a cuenta no viene se afana

en plasmar su impronta sobre estos ásperos

lienzos de arena y de cemento, de sus luces

o sombras no se ufana o desfallece

pues ya con el solo intento

por satisfecho queda

y entre nubes de vellón se pierde.”

En este mural son protagonistas el medio pinar que lo sigue siendo y el que ya no lo es, porque una parte fue arrancada; un mudejarillo del escultor de hierro reciclado Jesús Villaverde y Cervantes y Shakespeare.

Me explica que su afición por la lectura se la contagio su padre, cuenta que desde que recuerda siempre le ha visto leyendo libros, en especial la lectura cervantina, igualmente le había oído decir que –“Como los buenos vinos, los libros hay que leerles a sorbitos” -.

En sus días de caza y paseos por el campo, los aires le van impregnando de poesía y sus poros la devuelven convirtiéndola en trabajos como: “Gotas de lluvia”, “Con los píes en la Tierra”, “Versos de atardecer… y otros”, Crónicas y perfiles literarios Arévalenses” y el poemario protagonista de este relato.

También colabora con la Asociación La Alhóndiga de Arévalo y comparte su poesía en numerosos encuentros por la tierra de La Moraña y las tierras afluentes de esta comarca.

Cuando el clic del disparador de mi cámara fotográfica se ausenta, por agotamiento de la batería que le alimenta, en el intento de hacer la última fotografía de Segundo junto a su preferido, llega el momento de abandonar el rincón  de su arte. Él insiste en tomar un café y cambiar durante unos minutos el aire frió y desapacible por el calor de la lumbre en su cocina, invitación tentadora pero es el momento de hacer la fotografía pendiente con la cámara del teléfono y regresar. El mastín tuvo la gentileza de ladrar en un adiós

¿Será por la influencia de Cervantes?, donde tendría que estar “El Hidalgo”, solo veo un tronco.

De vuelta, en el punto de partida “El Tostón de Oro”, el se queda con su calma y yo me voy con mi prisa; no sin antes prometernos, un próximo encuentro para disfrutar de su poesía y bebernos un buen vino a sorbitos. 

Por esta vez hemos respetado la distancia física, sin perjudicar la distancia social. En el siguiente encuentro espero compartir un abrazo y escuchar tu poesía con  calma; de  momento, agradecemos tu regalo dedicado y recojo:

Las copas de los pinos

       Declinaba la tarde

y el entorno se volvía

oscuro y denso…

… Todo callaba.

Recios troncos

se confundían en la oscuridad.

El momento se hacía sublime,

y me sentí pequeño en el pinar.

Levanté la vista al cielo,

y entre las afiladas copas,

dispersos e incipientes luceros

comenzaban a brillar.

¡No!. Yo no sé si eran las copas

de los pinos que a las estrellas miraban,

o quizás mis ojos, que más cielo

querían abarcar.

O acaso era el Céfiro

quien a ellas y a mí

con su rumoroso aliento,

de emoción nos hacía tiritar.

¡No, no lo sé!

Sólo sé, que alto pino quise ser.

Relato y fotografías: Juan José Alonso Gallego (Asociación de Amigos del Patrimonio Natural, Histórico y Cultural de Martín Muñoz de las Posadas)

21.9.20

INICIO DE UNA RESTAURACIÓN ESPERADA

Fruto de una colección de gestiones

Texto: Juan José Alonso Gallego

“Con fecha 14 de Septiembre de 2020 han comenzado las obras de restauración del puente "El Naranjo". Obra que está Financiada por la Diputación Provincial de Segovia y el Ayuntamiento de Martín Muñoz de las Posadas.

Esta restauración, por todos deseada, por ser notoria la necesidad de realizarla dada la situación de deterioro del puente, ha sido posible gracias a las numerosas gestiones realizadas desde la alcaldía del Ayuntamiento de Martín Muñoz de las Posadas, en la persona de su titular José Antonio García Gil; que ha recogido las sugerencias de numerosas personas de las que sentimos el puente como parte de nosotros, consiguiendo el proyecto que muchos hemos querido y creído en él.

Desde esta Asociación agradecemos esas gestiones y esperamos que el resultado final de la restauración sea satisfactorio, para el disfrute de las futuras generaciones, al menos, tantas  como le han conocido hasta ahora.

Haremos seguimiento de las obras con la ilusión del arreglo de algo nuestro."

6.8.20

JOTA PARA EL RECUERDO DE UNA ÉPOCA



Texto: Juan José Alonso Gallego
Fotografía y Vídeo: David Rubio Galindo

Un confinamiento, segundo trimestre de 2020, situaciones diferentes y personales, incertidumbre en el principio y a continuación impulso para cargar de ánimos la batería del espíritu. Por esas situaciones personales y la proximidad con un artista del acordeón y composición musical, Gorka Hermosa es ese  familiar que reúne esas condiciones, también en su confinamiento tiene necesidades de mirar hacia adelante.

Unas vivencias circunstanciales  de la infancia de Juan José Alonso Gallego en la huerta y casilla de la familia Hermosa Gallego, vienen al recuerdo en esos días del confinamiento, dicen que para atajar ese virus “COVID-19”; pero estar confinados, por una parte bloquea la mente y la otra quiere buscar una salida y crear para avanzar y superar las dificultes lo antes posible. Mis recuerdos coinciden con un tiempo para componer de Gorka Hermosa, basta una comunicación para saber de nuestros estados de ánimos y rápidamente llega el entendimiento. Resultado, que el compositor recoge esos recuerdos nostálgicos de unas vivencias en un entorno de huertas y casillas, formas de vivir de una época que la situamos en las huerta de “El Navego”, en las décadas de 1960 y 1970 y lo traduce en la composición de la “Jota El Navego”.

Composición de nostalgias, alegrías y esperanzas porque esa zona vuelva a tener vida.

12.6.20

EVENTOS PARA UNA FECHA HISTÓRICA

26 de Agosto de 2020

Martín Muñoz de las Posadas es referente de acontecimientos históricos, por sus personajes, por su enclave y encuentros. El próximo 26 de Agosto de 2020 se cumplen quinientos años del encuentro en esa localidad de los capitanes Juan Padilla, Juan Bravo y Juan Zapata, acompañados de sus ejércitos en el camino a Medina del Campo; de esta situación informaron por carta a la Junta del reino en la muy ilustre ciudad de Ávila.

El documento  fechado en Martín Muñoz de las Posadas el 26 de Agosto de 1520 detalla los movimientos que harían sus protagonistas en las fechas siguientes, momentos de relevancia histórica.

Para recordar los acontecimientos de hace quinientos años y de sus repercusiones, los días 22 y 26 de Agosto de 2020, siempre que las condiciones sanitarias lo permitan, se desarrollaran actividades organizadas por la Asociación de Amigos del Patrimonio Natural, Histórico y Cultural de Martín Muñoz de las Posadas y cuyo programa se presentará próximamente.


20.5.20

RECUERDOS DE OTRO SIGLO

FUI FELIZ, ECHÉ RAICES

Texto: Mª Pilar Rico Arroyo

Dicen que los recuerdos acunan el alma, yo lo aseguro.
Primera mitad de los años sesenta del siglo pasado, un día como otro cualquiera.
Simples paréntesis en mis recuerdos. Mis recuerdos se agolpan… me disperso.
Las puertas abiertas, el olor a leña de las chimeneas, siempre hacía frío; las lumbres encendidas para calentar las casas, la leche hervida recién ordeñada y una rebanada de pan untada en nata o mantequilla con azúcar  -un buen desayuno-. Es Fiesta, las campanas de la Iglesia suenan, los aperos y enseres de trabajo descansan,  ¡corre hija, no estás bien peinada..., tienes que colocarte el velo!
Salgo, veo a todos guapos, las abuelas lucen bonitas toquillas hechas a mano, evito los perros..., saludos matutinos “buenos días..., buenos días...”
Las niñas van saliendo de sus casas siempre puntuales y un bullicio llena las calles, cada una al encuentro de las demás, las miradas picarescas de los niños nos alegran, coqueteamos, la calle Real…, las cuatro Calles…, la Plaza…. Los mayores comentan en su caminar “me han dicho que el otro día…, tu vecina dijo…, dicen que la hija de… sale con…, el maestro comentó que tu hijo…”, no se habla de política, bueno yo desconocía que existiera (extraña manera de comunicarse).
En Misa, alguna risa difícil de contener ante cualquier frase inconexa o de complicidad y las miradas vigilantes de los mayores, necesitábamos su aprobación.
A la salida mi hermano se acerca…, analiza mis compañías (un especial ángel de la guarda), no tardes de ir a casa, te esperan para que vayas a por el pan; no olvides coger la tarja (anotación de la compra del pan).
Un festival de olores de las cocinas se cruzaba en las calles: a pollo guisado (por supuesto de corral), a arroz castellano (no paella), a pimientos fritos, a cordero asado, a torreznos….
Todos en la mesa con la puntualidad que exigen las normas, hoy patatas a la importancia (yo soy mala comedora). A mi lado, bajo mis píes ese gato inseparable y gracioso, que maullaba satisfecho desde la seguridad del alimento que adivina e intuye su felicidad.
La obediencia y la sumisión característica de nuestra generación, a veces carente de motivación para respetar y acatar lo que otros decían, hacía que nos sintiéramos bien; una relajación en cierta forma entendida, incluso si algunas cosas nos incomodaban, poníamos en movimiento nuestra capacidad para entenderlas y lo hacíamos de forma natural. Ni siquiera nos preocupaba demasiado si los acontecimientos podrían ser de otra forma, porque asumíamos que cuando se producían así, es porque otros lo habían pensado de la mejor manera para nosotros. Curioso comportamiento social.
Con el interrogante de cómo llevar la tarde del domingo, salgo y me acerco a ver a alguna de mis amigas y charlamos en el corral, fijamos la hora de nuestro paseo hacia La Alegría, por supuesto con hora de regreso.
Regreso a casa, me esperan mis padres con una tarea pendiente (a pesar de mi corta edad), debía ayudar a recepcionar, comprobar y colocar lo comprado en los almacenes de Arévalo para la tienda situada en el centro de la calle Real, con ubicación en la entrada de la casa; allí se podía encontrar de todo: tejidos, camisas, pantalones, boinas, sábanas, toallas, agujas… y cualquier otra cosa inimaginable.
Cumplo mi obligación y me marcho para salir: mi propina, advertencias múltiples y abrazos de despedida como si fuera a iniciar un largo viaje.
Nos reunimos las amigas y con pasos acompasados, sin despistarnos unas de otras, atravesamos el pueblo y llegamos a la carretera; nada había cambiado, pero para nosotras el camino se presentaba ilusionante. Nuestras conversaciones, risas y también algún enfado, llenaban la tarde. Los encuentros, no por previstos, nos parecían sorpresivos. Nuestra ingenuidad era un valor, nuestra niñez se llenaba de sueños incumplidos.
Regresamos, la tarde estaba cayendo, un día más para el recuerdo en el que sois protagonistas todos los que formasteis parte entrañable de mi vida.
Las cuadras normalmente estaban adosadas a las casas: gallinas, conejos, cerdos (bien engordados para la matanza), gatos, perros compañeros insustituibles de pastores y hortelanos, burros que soportaban estoicamente el cansancio, el hambre y el desasosiego…, carros, aperos de labranza, serones, sacos, tejas apiladas, todo una galería de lo que suponía el día a día del principal modo de vida en Martín Muñoz de las Posadas.
Preciosa Galería de Arte, porque artistas eran los que con tan pocos medios y mucho trabajo conseguían una magistral OBRA DE ARTE: los excelentes productos de la huerta (pequeños minifundios), la cría y cuidados de animales y la supervivencia de la familia; por supuesto, sin olvidar el inalterable trabajo de la mujer en las casas y las huertas, dándonos un ejemplo de economía -lección que no supimos aprender-.


La idiosincrasia de los pueblos, de sus gentes y de sus costumbres son patrimonio inherente de su cultura, y mi pueblo –porque lo he sentido así- e imprimió en mi carácter: los cebolleros somos leales, hospitalarios, trabajadores, humildes y familiares.
Las vivencias atesoradas en mi mente han sido la mejor ayuda para cimentar mi escala de valores; gracias, muchas gracias. Nuestros hijos han nacido en un entorno diferente, donde la propia iniciación desde pequeños les hace ser directos protagonistas del cambio que se ha producido; han aprendido por la simple evidencia de lo que ven. Pero ese cambio no hubiera sido nunca posible sin vosotros, hombres y mujeres de aquella generación auténticos protagonistas de la historia.

1.3.20

UN PUENTE DE POESÍA

Puente El Naranjo en el paraje  La Irvienza

Texto: Margarita de Frutos Arévalo
Poesía: Marita Maroto
Fotografía: Juan José Alonso

Paseos al puente El Naranjo
A menudo paseo con mi bicicleta hasta el puente El Naranjo, paraje de La Irvienza en Martín Muñoz de las Posadas. El otro día, cuando estaba allí, recibí un mensaje para que enviara dos poemas para una antología poética. No dudé un instante en hacer un poema sobre el puente, porque me gusta mucho observarle y que tantos sentimientos me transmite, siento su estado de conservación actual.


Poesía:

Cuando voy a visitarte,
me aposento debajo del espino  de flores blancas que hay frente a ti,
custodiándote día y noche,
para así contemplar tus cinco ojos enladrillados, anaranjados,
originados allá en el siglo XV,
por donde las lágrimas del Voltoya se cuelan en busca del mar.

Y hablo contigo del silencio que impera en ese humilde y especial paraje
y que te abraza sin dejarte desalentar.
A veces, lloramos los dos cuando veo entre los intersticios de tus piedras desgastadas,
como rezuma la tristeza de la decadencia,
los recuerdos de aquellos días,
la nostalgia de aquellas gentes.

Por tu lomo, transcurre el cordel de Arévalo que conduce a la Leonesa Oriental,
testigo ayer, del paso de arrieros, ganaderos trashumantes, hortelanos y molineros.
Hoy, sin embargo, más solitario, no soportas más que el peso de las ruedas que me conducen a ti,
y para volverte el color,
te recitan poemas y tañen instrumentos muy cerca de tus ojos.

30.7.19

CONFERENCIA - COLOQUIO

"Tradición palaciega en el Siglo XVI en la corte de Castilla"

La Conferencia - Coloquio se desarrollará con la intervención de los asistentes, para hacerles partícipes en la actividad.
Una vez más los ponentes han facilitado la organización de la conferencia, para colaborar en la Semana Cultural 2019 que organiza la Asociación Cultural "Luz de Castilla".
Invitamos a participar en la actividad. Nos vemos en el salón de actos del Ayuntamiento de Martín Muñoz de las Posadas.

Toda la información en el cartel:

26.5.19

EL INVIERNO DE LAS VIÑAS

La fiesta que sigue a la vendimia

Texto: Joaquín González Herrero
Fotografía: Juan José Alonso Gallego

El Invierno de las Viñas

Tras de la vendimia, desnudas de sus racimos, languidecen las viñas en los cortos días de Noviembre. Anunciada por las campanas de  la noche de difuntos, reciben los barbechos la visita de la sementera. Y los ásperos pegujales, donde asoma el cárdeno guijarro, esperarán la ansiada primavera.

Solo se acercaran a los majuelos los rebaños de merinas, que carean los pastos entre los trujillanos y el mastín. . Sin ropaje, los ayer orgullosos pámpanos hoy son los brazos descarnados; la sarmentosa figura sobre el sílice y el guijo.

Así esperarán la poda, cuando retornen las cigüeñas, oculto el secreto de la vid en la leñosa figura de sus cepas. Al contemplarlas desde lo alto, parecieran un ejército en formación, mas del invierno vencido. Y pensé: ¡Qué solas se quedan las viñas!

Entre tanto, los racimos de la última vendimia ya son vino que dormita en las barricas. En el silencio de la bodega espera a entregarse en las botellas. Y en la copa escanciará, lágrima a lágrima, la esencia de esta hermosa tierra: el solar de Martín Muñoz de las Posadas.


Lágrimas de Pagos de las Posadas